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TODAY’S MEXICAN ENERGY SECTOR

Desde el pasado 09 de marzo del año en curso, los precios internacionales del petróleo descendieron abruptamente, alcanzando sus valores más bajos en 18 años. En México, el precio de la gasolina observó los efectos de este acontecimiento casi de manera inmediata. La disminución en los precios de petróleo se debe entre otros factores, a que el 06 de marzo en una reunión sostenida entre los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y Rusia, Éstos no lograron acordar la disminución en la producción de crudo. Así mismo, como consecuencia del COVID-19 se observó un descenso en las importaciones de China. Como consecuencia de la falta de acuerdo entre los miembros de la OPEP+, Arabia Saudita y Rusia incrementaron su producción en cifras que lograron superar sus propios records históricos. En otras palabras, el exceso de oferta y el déficit de demanda del mercado, han logrado llevar al crudo a sus niveles más bajos desde 2003. El 27 de marzo los precios del crudo cerraron en los siguientes valores:

  • Brent: $27.95 USD/bbl
  • WTI: $21.51 USD/bbl
  • MME: $14.67 USD/bbl

En México, el descenso del precio del crudo se ha visto reflejado principalmente en la gasolina, la cual alcanzó sus precios más bajos desde 2013, con un descenso de ~13% en lo que va del año. Es importante mencionar que el cambio en el precio de la gasolina mexicana se debe únicamente al precio de su referente, ya que el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se encuentra en su máximo nivel. Por otro lado, la principal empresa productiva del Estado: Petróleos Mexicanos (Pemex), es denominada la petrolera con mayores niveles de deuda a nivel global, con una deuda de $110,000 millones de dólares al cierre del 2019. A ésto hay que agregar su producción actual, la cual ha descendido un 11% con respecto a inicios de año, y que sus costos de producción por barril son de $40 USD, de acuerdo con Bank of  America.

Finalmente, el 26 de marzo Standard & Poors recortó la calificación crediticia de México y de su empresa productiva del Estado (PEMEX), de BBB+ a BBB con perspectiva negativa. En caso de no tomar acciones contundentes en los próximos 12 meses, podríamos presenciar un segundo recorte. >Los principales motivos de los recortes, se deben a la vulnerabilidad de PEMEX ante la crisis petrolera mundial y al deseo del Poder Ejecutivo Federal de inyectar más capital a PEMEX. Con el incremento en su nivel de deuda de los últimos 5 años y ante la problemática antes mencionada, el panorama nacional resulta vulnerable para las calificadoras internacionales. Es importante una intervención que brinde confianza internacional y que promueva prácticas de crecimiento económico nacional, de lo contrario la agencia de calificación de riesgo Moody’s estima que la contracción económica de México en 2020 podría ser -3.7%.

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